Aprender a decir "NO"
Maria Merino
Funcionaria España

Cuantas veces habrás sentido rabia contra ti por haber aceptado dar o hacer algo que no querías, simplemente por no atreverte a decir que no.
También cuantas veces saliste perjudicado o perjudicada por decir que si, aún sabiendo de antemano que el pedido era abusivo.
Seguro que te arrepentiste infinidad de ocasiones y te juraste que de ahí en más ibas a aprender la lección, esa era la última vez que aceptabas complacer a los demás, pero sólo quedó en buenas intenciones.
Hay pocas personas que sean capaces de decir que no cuando un conocido les pide algo. A veces es porque tienen miedo de parecer egoístas o maleducadas, o si no pueden hallar una buena razón para negarse. No obstante, aprender a decir no puede ser esencial para su bienestar,.
Cargar con demasiadas cosas puede provocar un estrés excesivo, lo cual, como todos sabemos, acarrea problemas.
Ayudar a los demás y estar dispuesto a hacer un favor es muy distinto a sentir que se están aprovechando de ti. Algunas personas tienen miedo de dejar de agradar a la otra persona si se niegan a hacer lo que les pide.
No cabe duda de que un firme pero respetuoso «no» de buen principio es mejor que aceptar y luego no poder cumplir la promesa. No vale la pena hacer un mal trabajo por no haber tenido tiempo para dedicarle toda su atención.

* Muchas veces decir que si puede llegar a causarnos grandes perjuicios, dentro de los ejemplos más comunes tenemos aquel que comienza con la clásica frase: ” Préstame eso que luego te lo devuelvo”.
“Eso” puede ser los apuntes que sacaste en una clase mientras el otro no hacía nada, un libro que compraste con mucho sacrificio y necesitas para estudiar, una prenda de vestir que adoras o cualquier cosa que en realidad no quieres prestar.
*También están los famosos pedidos que consisten en préstamos de dinero, especialmente cuando lo necesitas para tus gastos y sabes que será difícil recuperarlo.
En muchos casos “eso” que prestaste vuelve en mal estado o simplemente nunca más lo ves y no sólo perdiste lo que era tuyo, sino que nuevamente tendrás que hacer un esfuerzo para comprar o reparar lo que otro disfrutó.
* Pero no solo se trata de objetos o dinero, también están los favores como cuando te dicen que mientas para proteger a otro o ponen en riesgo tu trabajo o posición.
La lista es infinita y a todos alguna vez nos sucedió algo similar, el problema es cuando continuamente estamos prestando nuestras cosas materiales o dedicando nuestro tiempo a otros por no animarnos a decir que no.
Porque No decimos que no
Existen muchas causas, la educación que te enseña que la generosidad es una virtud, por no parecer egoísta, por el afán de ayudar, etc, pero no son esos los verdaderos motivos.
* Cuando tienes autoestima baja sobrevaloras a los demás, piensas que son mejores o más importantes y puedes sentirte un poquito importante cuando recurren a ti pidiendo algo.
* Muchas veces se acepta complacer a los demás para no perder su amor, amistad o cariño, esto también está relacionado con la autoestima.
* Otra de las causas puede ser el temor a al rechazo que supuestamente ocurriría si te niegas a hacer lo que te piden.
* La autoestima baja puede estar relacionada con la timidez esto lleva a que de “verguenza” decir que no.
Aprende a decir no

* No se trata de ser egoísta y no ayudar a quien realmente lo necesita sino de impedir que la gente se abuse de tu generosidad.
* Piensa que si alguien te aprecia de verdad jamás te pediría algo que pueda perjudicarte, quienes realizan pedidos abusivos no son amigos ni gente que te quiere.
* Si alguien se ofende porque le dices que no a lo que te solicita es porque su único fin al acercarse a ti era obtener un provecho por lo tanto no temas perder a esas personas.
* Comienza a decir no, te costará un poco al comienzo pero es una buena forma de aumentar la autoestima y de valorarte, ya verás que cuando comiences a valorarte los demás te respetarán.
Fuente: A tu salud Magazine
Comentarios
Completa tu perfil (mínimo 30%) para comentar