Soy licenciado en Filosofía y profesor de educación media, convencido de que enseñar no solo consiste en transmitir ideas, sino en acompañar a otros en la aventura de pensar. Mi trabajo docente se nutre del diálogo entre la reflexión ética, la literatura y la crítica social: tres espacios donde la palabra no solo describe el mundo, sino que lo cuestiona.
Creo que la filosofía puede ser una forma de resistencia cotidiana, y la narrativa, una manera de mantener vivo el asombro. En ambos casos, lo que busco es lo mismo: comprender un poco mejor qué significa ser humano en tiempos que parecen olvidar esa pregunta.
He trabajado como docente de Filosofía y Humanidades, guiando procesos de pensamiento crítico, lectura y escritura en educación media. Paralelamente, me desempeño como corrector y editor de textos académicos y narrativos, tarea en la que combino el rigor conceptual con la sensibilidad por el lenguaje. Ambas experiencias confluyen en una misma vocación: ayudar a que las ideas encuentren su mejor forma y a que las palabras hagan justicia al pensamiento.